Hoy hace dos años que te fuiste. Hoy hace dos años que te
echo de menos. Aún sigo recordándote, sigo huyendo de las conversaciones sobre
ti. Aún se me parte el alma cuando te veo en fotos. Aún lloro cuando hablo
sobre ti. Y, como el año pasado, aún lloro escribiendo sobre ti.
Sé que llegará un día en el que ya no llore, pero siempre me
emocionaré recordándote. Cuando te fuiste dejaste un gran vacío en todo el que
te conoció. Sé que hoy, para tus hijos, tu mujer y tu familia va a ser un día
triste. Hoy se te va a echar un poco más de menos.
Aunque sé que lo haces a menudo, hoy me gustaría que
vinieses a vernos. Si me lo prometes, yo te prometo que te comeré a besos, que
te romperé a abrazos, que nos tomaremos algo fresquito para celebrar el reencuentro.
Lo que no te puedo prometer es que te deje escapar de nuevo, eso ni puedo
prometértelo… ni quiero.
Te quiero papi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario