jueves, 7 de julio de 2016

Hoy te echo más de menos


No podemos evitar pensar en los que se han ido pero tampoco lo debemos evitar, pues es la única manera de mantenerlos con vida aunque sólo sea en nuestro corazón y nuestra memoria.  Nos gusta pensar que ellos siguen ahí, que nos cuidan y nos guían y que nos visitan de vez en cuando.

Aunque los recordemos a menudo, siempre hay algún día señalado que nos entristece aún más su ausencia como puede ser en su cumpleaños. Y no solamente lloramos porque no están en ese momento, sino que lloramos de felicidad al recordar momentos vividos con ellos. Y es con eso con lo que tenemos que quedarnos, recordarles en sus mejores momentos, contar las anécdotas más divertidas y los momentos de felicidad que vivimos junto a ellos.


Y cuando nos pueda la tristeza inmersa en la melancolía, lo mejor que podemos hacer es dejar que te abracen y te demuestren que no estás sola, que todo pasa y se calma con el paso del tiempo.