domingo, 4 de mayo de 2014

Día de la madre









Día de la madre

Qué se puede decir de una madre que no se haya dicho ya.
Seguramente todos piensan lo mismo: que mi madre es una persona luchadora, amable, cariñosa; que lo da todo sin pedir nada a cambio; que empezó a cuidarme desde mucho antes de nacer y lo sigue haciendo como si aún fuera su bebé; que siempre está cuando se le necesita; que es la mejor confidente, la mejor amiga; que siempre ha sabido levantarse tras los batacazos de la vida; que nunca se hará mayor, pues su amor siempre será eterno; que da igual el enfado que tenga, pues todo se arregla con unos mimitos; que, aunque a otros se lo parezca, nunca ha hecho nada con mala intención; que intenta ocultar sus sufrimientos poniendo siempre buena cara; que cuando te da un abrazo se para el mundo; que en su diccionario no existe la palabra rencor, pereza, egoísmo, envidia, un “no quiero” o un “ahora no puedo”; que le debo la vida, y no solo porque me trajo a ella…
Que hoy yo no sería quien soy si no fuera por ella.

Pues mami, esto y más es lo que yo pienso de ti.

Y aunque lo sabes y no te lo digo las veces que te lo mereces… TE QUIERO UN HUEVO.